Un caso crítico no se define por su exposición mediática, sino por la convergencia de vulnerabilidad humana, presión procesal, errores institucionales y pérdida acelerada de evidencia.
La intervención temprana permite contener el daño, preservar la prueba y evitar decisiones irreversibles.
Indicadores de caso crítico
- Menores expuestos a relatos inducidos o entornos de riesgo.
- Personas vulnerables sometidas a decisiones sin control técnico.
- Denuncias instrumentales con impacto penal inmediato.
- Conflictos patrimoniales con ocultación documental.
- Procedimientos acelerados sin garantías probatorias.
- Riesgo de pérdida irreversible de evidencia.
Ámbitos habituales de intervención
Custodia y protección de menores
Manipulación narrativa, victimología infantil y omisiones institucionales.
Violencia instrumental
Análisis lingüístico, presión procesal y construcción del relato.
Fraudes familiares
Apropiación encubierta, abuso de confianza y exclusión funcional.
Personas vulnerables
Tutelas, decisiones médicas y control institucional deficiente.
Manipulación probatoria
Distorsión de declaraciones y contaminación de prueba.
Riesgo vital
Daño psicológico extremo y necesidad de intervención urgente.
En los casos críticos, la inacción multiplica el daño.
